Si el femenino tiene truco, el masculino también: reina → rey, actriz → actor, yegua → caballo… no basta con quitar la «a».
Recorremos el camino inverso analizando la forma de la palabra, y cuando hay varias respuestas posibles te las ofrecemos todas para que elijas.
Toda regla tiene su vuelta. Nosotros la conocemos en los dos sentidos.
Sin listas, con lógica
Al trabajar por morfología, masculinizamos cualquier palabra, la tengamos fichada o no.