El latín es una lengua de casos: la misma palabra se viste distinta para ser sujeto, complemento directo, posesivo… seis casos en singular y seis en plural.
Dinos el nominativo y el genitivo —las dos formas que fijan la declinación— y te devolvemos la tabla completa, con su declinación, su tema y su género.
De «rosa, rosae» a las doce formas, sin abrir la gramática.
Por reglas, no por listas
Reconocemos la declinación a partir de esas dos formas y aplicamos las terminaciones que tocan. Ponnos a prueba con la palabra que quieras.